Aquí estoy, reecontrandome últimamente con lo que algún día quise ser. Reexplorando la parte adormecida de mi profundo amor por "el contar". Y si ella me lo permite, por la literatura, la más vieja de ellas.
Y he recordado este lugar. Este viejo y cochambroso lugar que ya huele a humedad y a vino rancio. Pero que, en el fondo, sigue teniendo, al menos para mí, algo que me hace sentir como en casa, como a salvo.
Es curiosa la vida, ¿no? así en general cuando repasas todas las conversaciones, compartidas y en silencio, que has tenido sobre ella. Cuántas cosas se han dicho madre mía...
Imagino que en el fondo nunca estuvo en nuestras manos y todo fue siempre algo así como un pasatiempo. Que hace que, sencillamente, pase el tiempo.
Etapa a etapa...
No me gusta idolatrar el pasado y caer en eso de que siempre fue mejor y bla bla bla. Pero hay veces en que me recorre la sensación de que sí que lo fue, y me entran ganas de volver corriendo a aquel contenedor del Cedro en el que alguien me había metido...
(((Y embriagarme como nunca filosofando sobre lo que yo haría del mundo si éste estuviera en mis manos.
Y fumar mucho.
Y gastármelo todo. Todo, todito, todo. A la puta mierda el dinero joder, joder, joder. Hostia puta ya)))
... Quizá porque me recuerdo como despreocupada, tal vez como medio inconsciente. No se...
En realidad yo solo quería saludar y decir que algún día fuimos otra cosa, y sin ninguna pretensión de más, quería recordárosla.
ZIVJELI